Guido Bonini, el jugador de rugby que pone a punto a las Chivas

GUADALAJARA -- Millones de niños argentinos pasan sus tardes pateando un balón de futbol. Sin embargo, de muy pequeño Guido Bonini entendió que su vocación deportiva estaba en una disciplina menos popular, aunque igual de apasionante. Desde entonces, el rugby ha formado parte de la vida del hoy hombre de 29 años de edad, quien es clave en el organigrama de Matías Almeyda en el Guadalajara.

Pese a su juventud, Bonini ha acompañado el peregrinar de Matías como Preparador Físico, tanto en River Plate como en Banfield, teniendo ahora que decir “hasta luego” al rugby para poner físicamente en punto a las Chivas Rayadas en tierras tapatías, alejado de los campos argentinos y de su amado Club Curupayti, donde jugó por casi dos décadas hasta hace algunas semanas.

Aunque admite que está desacostumbrado a dar alguna entrevista, Bonini accede a charlar con ESPN Digital y sonríe de inmediato cuando sale a colación la Copa Mundial de Rugby 2015, en la que Argentina llegó hasta Semifinales por segunda ocasión en su historia. Sin embargo, Guido reconoce que tanto la derrota de los “Pumas” con Australia en dicha competición, como la Final perdida por Argentina ante Alemania en el Mundial de Brasil 2014, fueron duras de digerir.

“Es difícil. La verdad que las dos duelen, pero al haber llegado a la Semifinal de un Mundial de Rugby el objetivo está más que cumplido. Fue muy difícil seguirlo (el Mundial de Rugby), sólo lo pasaban por ESPN y en algunos lados de acá de repente no lo tenían y se hacía difícil”, explica el Preparador Físico del Rebaño, quien de inmediato es molestado por algunos jugadores del equipo, quienes se acercan para burlarse un poco al verlo conceder una entrevista.

Guido intenta mantener el hilo de la charla pese al “fuego amigo” de los futbolistas rojiblancos en Verde Valle y recuerda sus años en el rugby, que comenzaron tras un corto periodo viviendo en México, cuando acompañaba a su padre Luis Bonini, Preparador Físico y por 21 años mano derecha de Marcelo Bielsa.

“Viví dos años acá en México, cuando volví (a Argentina) de siete años volví a mi colegio alemán y la mayoría de mis compañeros jugaban al rugby, me invitaron a jugar y arranqué a los ocho años. En Argentina el rugby es amateur, en el club donde inicias es donde terminas y así fue, jugué hasta hace mes y medio que me retiré. Retiro obligado por venir Chivas, pero vale la pena”, acota el sudamericano, quien toma con buen humor su adiós al “deporte de los caballeros”. De cualquier manera todo en Guadalajara parece nuevo para Guido, quien no tiene demasiadas memorias de lo que vivió hace dos décadas en la Perla Tapatía. “

La verdad recuerdo poco, fue en 1994, vine con mi papá que vino a trabajar al Atlas con Marcelo Bielsa. Lo único que recuerdo es el condominio donde vivía, que todavía está ahí, y después me fui a León a vivir un año. Ahora estoy adaptándome pero muy contento con la ciudad, con la gente y con el club, es una ciudad que me trae buenos recuerdos”, señala en un tono de remembranza, como si por su mente pasaran fotografías almacenadas por más de veinte años.

SU PADRE, UN PILAR PROFESIONAL INNEGABLE
Codo a codo de Marcelo Bielsa, Luis Bonini le dio la vuelta al mundo como uno de los Preparadores Físicos más reconocidos. Guido creció observándole y no encontró otro remedio que seguir sus pasos, aunque siempre teniendo claro que debía formar su propio camino en el mundo del futbol, que para su familia nunca fue color de rosa, sino que al igual que alegrías brindó momentos amargos.

“Yo creo que de mi padre tengo toda la influencia. Él siempre fue muy reservado en su trabajo, nunca quiso que me involucrara demasiado por un tema de cuidado a su trabajo y hacia a mí. Pero fui criándome con él, aprendiendo de experiencias buenas y muchísimas malas; en la carrera de un entrenador los buenos momentos son pocos y los malos son muchos, la importancia está en aprender de los malos”, subraya Guido, ya con un semblante mucho más serio.

De igual manera, pese a la distancia de respeto profesional que siempre ha existido, la comunicación con su padre se mantiene abierta y los consejos van y vienen en vía libre.

“Él tiene una política de no opinar si no se le pregunta, es su forma y si le pregunto me da su opinión sincera, firme y trato de apoyarme mucho en él. A veces él también creo que se apoya en mí”, responde el hoy rojiblanco.

ALMEYDA Y LA INFLUENCIA DE BIELSA
-¿Hasta dónde llega la influencia de Marcelo Bielsa en este cuerpo técnico rojiblanco?

“Matías fue un jugador que su desarrollo final lo tuvo con Bielsa, desde 1999 hasta el 2002 en la Selección Argentina. Matías generó una confianza y admiración importante por Marcelo, así que creo que ha tomado cosas muy importantes de él. Yo por mi lado me crié desde 1994 hasta ahora que trabajó mi padre con él, conociéndolo, viendo entrenamientos, con Marcelo, mi papá y sus ayudantes. Tenemos una influencia, pero Matías está también haciendo su propio estilo”, responde Bonini.

Entonces se le pregunta a Guido sobre las formas de Matías como jefe y líder de un equipo de trabajo; el Preparador Físico delata de inmediato una cercanía alejada de la típica relación jerárquica entre técnico y ayudante. A Matías Almeyda lo ve como un igual, como un “compañero”.

“Se involucra mucho en el trabajo, es un gran compañero, nos deja a todos desarrollarnos en nuestra área y tiene las ideas muy claras y los objetivos muy definidos, sabe a dónde ir y a dónde terminar. Yo lo conozco hace seis años como persona, no es mucho tiempo tampoco, pero en el primer año me di cuenta que era una persona de un gran corazón y muy honesto”.

ANSÍA UNA PRETEMPORADA PARA FORTALECER A CHIVAS
-¿Qué tan difícil fue tomar al equipo a media temporada?

“Es lo más difícil, cuando uno comienza su trabajo a mitad de torneo puede realizar pocas cosas importantes, muy graduadas y controladas, no es fácil implementar nuevos ejercicios y nuevas formas de trabajo a personas que estaban acostumbradas a otras formas, ni mejores ni peores, pero otras formas. Los chicos las están asimilando de a poco, están predispuestos al trabajo y eso hace las cosas más fáciles pero estamos esperando con ansias una Pretemporada para poder trabajar un poco más”.

-¿Qué diferencias encontró en el futbolista mexicano?

“Se ha ido estandarizando la fisionomía mundial del futbolista. Se buscan jugadores rápidos, ágiles, resistentes, creo que esa es la clave y en Chivas tenemos muchos jugadores así, que además están mejorando su resistencia (...) Veo un gran desarrollo de algunas culturas importantes del deporte de alto rendimiento. En la comida hay un muy buen servicio de nutrición en el club, tienen un buen cuidado personal y estoy muy conforme”.

-¿Y en las exigencias de la Liga MX?

“Es diferente. Hay diferentes alturas, calor, temperaturas, horarios raros también. A mí como extranjero se me hace raro jugar un partido al mediodía con la temperatura de 30 grados. Pero los chicos están adaptados, obviamente tomamos en cuenta esos puntos cuando planeamos la semana, así como cuando juguemos en cancha sintética, son pequeñas diferencias”.

-¿Confía en que se notará su mano el siguiente torneo?

“Sí. Esta Pretemporada será corta y más corta será entre más lejos lleguemos, aspiro llegar a la Final, y prefiero tener una pretemporada corta llegando a una Final. Pero obviamente pienso que se puede marcar una diferencia haciendo una Pretemporada”.