Arthur acapara elogios tras un debut soñado

BARCELONA -- El Barcelona sorprendió al mundo del fútbol en diciembre de 2017 apostando por Arthur Melo y el Barcelona se frota los ojos, maravillado, en julio de 2018 tras ver apenas los primeros 45 minutos del brasileño vestido de azulgrana. Su debut ante el Tottenham dejó detalles que superaron incluso las expectativas y si Valverde, en los días previos, pidió a través de terceras personas paciencia con su integración al equipo, su satisfacción tras el estreno no pudo ser más evidente.

Arthur marcó un golazo, soberbio, como guinda a una actuación más que notable. Sin Messi, sin Suárez, Busquets, Piqué, Coutinho, Umtiti o Alba a su lado, el brasileño no dudó ni un ápice en tomar el papel protagonista junto a Sergi Roberto en el centro del campo y ofreció tanta pausa como visión, tanta agilidad como frescura, cambios de juego y rapidez de combinación.

“Tiene la calidad precisa para entrar en la dinámica del equipo sin problemas”, apostó en su día Roberto Fernández, el gran valedor del fichaje y que defendió contra viento y marea una incorporación que llegó a ser puesta en duda, se filtró, por Pep Segura, manager deportivo y que, en último término, aceptó adelantar seis meses su llegada al equipo, favorecida también directamente por la marcha de Iniesta.

Arthur no es Iniesta y tampoco es Xavi… Pero tiene cosas de ambos. Huyendo en la medida de lo posible de comparaciones incómodas, el brasileño, sin embargo, tiene un juego y desarrollo que se adivina preciso y matemático en la apuesta futbolística del Barça. Sin destacar por su fortaleza física, todo ello lo suple, o eso dio a entender en su estreno, con una presteza técnica magnífica y que dio a entender que su descubridor no anduvo errado en proclamar a quien quisiera escucharle que era un fichaje que no podía escaparse.

Le bastaron 45 minutos y le sobraron incluso. Con la guinda de un gol excepcional, recibiendo un pase de Rafinha, acomodándose el balón con calma y lanzando un obús que dejó a todos boquiabiertos para demostrar que está listo para ofrecer todo lo que de él se espera en el Camp Nou.