BARCELONA -- El Barcelona que vuela en la Liga bajo la dirección de Valverde y el liderazgo de Messi, el equipo que sueña con cerrar otra temporada de escándalo y va camino de completar una década prodigiosa no fue siempre así. No vivió instalado en este podio del que apenas salió con Martino. Porque hubo, antes, un Barça maldito.
Hace ahora 15 años, en enero de 2003, el Camp Nou era poco menos que un recinto en llamas, el Barça atravesaba una crisis histórica y su futuro parecía encaminado a un desastre que hoy es imposible, absolutamente, de imaginar.
El 26 de enero de aquel año el Barça cerró la primera vuelta de la Liga perdiendo por 2-0 en Balaídos ante el Celta… Y situado en la 12ª posición de la clasificación, apenas con 3 puntos de renta por encima del descenso y 20 por debajo del liderato que disfrutaba la Real Sociedad. El Real Madrid de los Galácticos, que acabaría siendo el campeón, era 2º, con 15 puntos más que el equipo azulgrana.
El Barça había perdido 9 de los 30 partidos oficiales disputados, en la Liga llevaba más derrotas que victorias (8-6) y en la Copa del Rey había sido eliminado a las primeras de cambio, en eliminatoria a partido único, por el Novelda valenciano, un modesto equipo de 2ª B.
Tras la derrota en el campo del Celta el entonces presidente Joan Gaspart convino el despido de Louis van Gaal, que cumplía su segunda etapa al frente del equipo, y al cabo de pocos días firmó, hasta final de temporada, Radomir Antic, que mantuvo el tipo como buenamente pudo y cerró la temporada clasificando al equipo azulgrana, de rebote, para la Copa de la UEFA del siguiente curso.
EL MADRID, ALIADO
El Barcelona acabó la Liga en sexta posición, a 22 puntos del campeón… Que ganó la Liga en la última jornada y derrotando al Athletic de Bilbao en el Bernabéu. Un resultado que benefició al equipo de Antic, que de esta manera superó a los leones, de cuyo banquillo se despedía Heynckes… Para dar el testigo a Ernesto Valverde.
La historia comenzó a cambiar a partir del verano de 2003, cuando Joan Laporta, haciendo tándem con Sandro Rosell, venció en las elecciones a la presidencia del Barça. Fichó Ronaldinho y de forma inequívoca el Madrid Galáctico se derrumbó para comenzar una nueva era en el fútbol español.
Luego vino Messi, llegó al banquillo Guardiola… Y el Barça se convirtió en legendario. Al cabo de diez años, con Valverde en la dirección y Messi en el césped, el Camp Nou sigue instalado en esa sensación de indiscutible. Algo que hace 15 años no podía ni imaginarse.
Porque el cielo era entonces un infierno del que parecía imposible escapar.
