Amarini Villatoro tiene loca a toda una provincia en Costa Rica

El guatemalteco convirtió a Cartaginés en protagonista, sobrevivió a una semana feroz ante Saprissa y Alajuelense y ahora tiene al pueblo brumoso soñando en grande

Hay una provincia de Costa Rica que amaneció este jueves hablando de un guatemalteco.

En Cartago hay camisetas blanquiazules, videos del penal de Bernal Alfaro dando vueltas una y otra vez, abrazos que todavía se recuerdan y una sensación que hace tiempo sus aficionados querían volver a experimentar:

Cartaginés está para cosas grandes.

Y en medio de toda esa locura aparece Amarini Villatoro.

El entrenador guatemalteco está construyendo algo especial en Costa Rica. No solamente por eliminar a Saprissa de la Copa Centroamericana, sino por la manera en la que su equipo atravesó una semana que podía poner a prueba absolutamente todo lo construido.

Primero fue a La Cueva.

Cartaginés estuvo a minutos de ganarle a Saprissa y terminó sacando un 2-2 que Amarini recibió incluso con cierto sinsabor porque sentía que podía llevarse más.

Después apareció Alajuelense.

3-1 en el Fello Meza.

Una victoria tan contundente que terminó siendo el último partido de Ismael Rescalvo como entrenador rojinegro.

Y cuatro días después, otra vez Saprissa.

La noche en que Cartago explotó

Antes de jugar, Amarini había dejado una declaración que prácticamente anticipó lo que vendría.

“La clave es ganar, hay que ganar. No estamos pensando en el gol de visitante”.

Y ganó.

Pero tuvo que sufrir como pocas veces.

Cartaginés estuvo dos veces contra las cuerdas en una serie completamente descontrolada. Saprissa llegó a ponerse 2-1 y durante varios minutos tuvo al conjunto brumoso fuera de las semifinales.

Hasta que apareció esa versión de Cartaginés que Amarini lleva meses intentando construir.

Diego Mesén empató.

Bernal Alfaro marcó de penal al 88'.

3-2. Global de 5-4. Saprissa eliminado. Cartaginés a semifinales y clasificado a la Copa de Campeones de Concacaf.

El Fello Meza explotó.

“Estuvimos contra las cuerdas y dos veces fuera de la serie, pero tengo un grupo muy resiliente que peleó hasta el final”, explicó Villatoro después.

Las escenas evidencian una fiesta de los cartagineses en las Ruinas, o cerca del Mercado Central, el timonel chapín los tiene volando en ilusión.

Amarini ya habla hasta en idioma brumoso

Quizás lo más llamativo ocurrió después.

Porque Amarini no solamente celebró.

Se metió completamente en la narrativa de Cartago.

Durante años al conjunto brumoso lo acompañaron señalamientos sobre su capacidad para responder cuando llegaban los momentos grandes.

Villatoro los escuchó.

Y después de eliminar precisamente a Saprissa decidió responderlos.

“Se habló de ‘pechos fríos’ y de que ‘Cartago siempre...’, pero el equipo que dijo ‘no se repartan nada’ fue Cartago”.

No terminó ahí.

Al explicar cómo sus futbolistas resolvieron una eliminatoria que parecía escaparse, el guatemalteco estrenó otra:

“Mis jugadores resolvieron la serie a la ‘Cartahora’”.

Amarini ya no solamente dirige a Cartaginés.

Está empezando a construirle un lenguaje propio a este momento.

Cartago volvió a creer

Hace apenas unos días hablábamos de la semana de fuego de Amarini.

Saprissa. Alajuelense. Saprissa.

Ya terminó.

Cartaginés salió de ella invicto, con dos victorias, siete goles marcados, un grande eliminado de Centroamérica y otro golpeado 3-1 en el campeonato nacional.

Ahora está entre los cuatro mejores de Centroamérica y tiene asegurado un lugar en la próxima Copa de Campeones.

Pero quizá su mayor logro todavía no aparezca en ninguna tabla.

Amarini consiguió que Cartago vuelva a ilusionarse.