En febrero, cuando el año apenas empezaba a asomarse por el horizonte, Boca ya había recibido un mazazo. Una piña en el mentón. Uno de esos golpes de los que duele levantarse. A la racha posterior positiva en el Torneo Apertura le siguió una derrota en el Superclásico y el adiós al entrenador Fernando Gago. El regreso de Miguel Ángel Russo como técnico encendió nuevamente la ilusión. Y el Mundial de Clubes volvió a generar unas expectativas que se desvanecieron como un hielo al sol.
Aunque a mitad de año volvió Leandro Paredes, y el Mundo Boca se sacudió de emoción por tener como capitán a un campeón en Qatar 2022, también llegaron más tropiezos. Incluso, se vivió el dolor extremo: la muerte de “Miguelo”. La llama de la esperanza se encendió nuevamente en el Torneo Clausura, bajo la conducción de Claudio Úbeda, mano derecha de Russo. Sin embargo, la nafta no alcanzó.
Así, con esa montaña rusa futbolística y de resultados, y en ese zigzag permanente de emociones límites, vivió el Xeneize un 2025 que pasó a la historia como un año con sabor a nada. O casi nada.
El durísimo tropiezo en la fase preliminar de la Libertadores
La temprana eliminación en la Copa CONMEBOL Libertadores condicionó todo el año. Mientras 2025 comenzaba a rodar, Boca ya se había quedado sin su máxima ilusión. En fase preliminar del máximo torneo continental, el Xeneize perdió 1-0 en Perú con Alianza Lima, dirigido por Néstor Pipo Gorosito.
En la vuelta, en la Bombonera, estaba 2-1 arriba y Edison Cavani falló un gol casi hecho que pudo torcer la historia: a los 97 minutos quedó solo frente al arco, le pifió con la derecha, le rebotó en la izquierda y volvió a dar en su botín derecho para desviarse hacia un costado.
Con el global 2-2, se fueron a penales, en los cuales los peruanos se impusieron 5-4. La desazón fue inocultable. Una vez más, el equipo azul y oro se quedaba fuera de un torneo continental y vivía una sensación de estancamiento o acaso de retroceso en el plano internacional.
El adiós a Gago, la vuelta de Russo y la ilusión maltrecha en el Mundial de Clubes
Aunque después del golpe contra Alianza Lima ganó 6 de los 7 partidos siguientes del Torneo Apertura, la sensación de fragilidad de Boca seguía firme. Bastó una derrota contra River en el Superclásico para que el ciclo de Fernando Gago se terminara. Bajo la conducción interina de Mariano Herrón, Boca cerró la fase regular e inició los playoffs: venció por penales a Lanús y perdió con Independiente en la Bombonera en octavos de final. Chau Apertura. La vuelta de Miguel Ángel Russo, para conducir otro ciclo en el Xeneize, hizo resurgir todos los sueños.
El Mundial de Clubes arrancó con un muy buen empate 2-2 contra Benfica de Portugal y siguió con el transitorio empate 1-1 frente a Bayern Múnich de Alemania: a los 84 minutos, Michael Olise aprovechó una asistencia de Harry Kane y les dio el triunfo a los teutones. Hasta ahí había llegado el viento a favor. El empate 1-1 contra el modestísimo Auckland City de Australia marcó la despedida del torneo. Poco después de aquel sabor amargo llegaría uno de esos tragos complicadísimos de digerir: la pronta eliminación en Copa Argentina, al perder 2-1 con Atlético Tucumán en la segunda ronda del torneo. Seguían, por cierto, los pasos en falso. Costaba levantar vuelo.
El 8 de octubre, Russo falleció debido a un cáncer de próstata que enfrentó durante largos años. Las imágenes de los últimos días, con el presidente e ídolo boquense Juan Román Riquelme cuidando y abrazando a “Miguelo”, conmovieron a todos. El técnico, que dejó un inmenso legado en el fútbol argentino y sudamericano, ganó la Libertadores 2007 con el club azul y oro. Su muerte causó un pesar inmenso en todo el ambiente futbolero, ya que se reconocieron su profesionalismo, su pasión, su calidez y su huella en innumerables clubes.
La ilusión con Úbeda como técnico, la victoria en el Superclásico y otra decepción
Después de la derrota contra Belgrano en la Bombonera (1-2), en el partido posterior al fallecimiento de Russo, Boca pareció encontrar el rumbo. Venció sucesivamente a Barracas (3-1), Estudiantes (2-1), River (2-0) y Tigre (2-0) en el cierre de la fase regular del Clausura. El triunfo en el Superclásico, en un partido en el que literalmente pasó por arriba al equipo de la banda roja y dejó algunas fotos imborrables, fue un volcán en erupción. En playoffs llegaron los festejos en casa contra Talleres (2-0) y Argentinos Juniors (1-0). Quedaba un solo paso para meterse en una final. Pero no pudo ser. Racing se impuso 1-0 en la Bombonera, con un cabezazo de Adrián Maravilla Martínez, y Boca debió archivar todos sus sueños.
Un equipo sin señales de identidad
A lo largo del año, Boca alternó esquemas, nombres y estilos sin encontrar una línea sostenida. Algunos rendimientos destacados aparecieron de forma esporádica, pero sin continuidad ni peso colectivo. La irregularidad fue la norma. Desde aquella caída frente a Alianza Lima, cada empate o derrota reactivó cuestionamientos.
El contexto nunca permitió trabajar con calma y un horizonte apaciguado. La Bombonera pasó del aliento ensordecedor a cierta impaciencia por un año que se escurría, sin logros, como arena entre las manos. El triunfo sobre River, con un dominio clarísimo, no solo dejó sensaciones placenteras, sino que también fue la llave para clasificarse para la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores del año próximo, que pasó a ser un faro al cual mirar en medio de la desazón por un 2025 que para Boca pasó con más pena que gloria.
Todos los torneos de Boca en 2025
Copa Libertadores: eliminado en fase preliminar 2, al caer por penales (4-5) contra Alianza Lima, de Perú, en La Bombonera (global 2-2).
Mundial de Clubes: eliminado en fase de grupos, al quedar 3° en el Grupo C.
Copa Argentina: eliminado en 16º de final, al perder 1-2 con Atlético Tucumán.
Torneo Apertura: eliminado en cuartos de final, luego de perder 0-1 con Independiente.
Torneo Clausura: eliminado en semifinales, al caer 0-1 contra Racing.
Tabla general de Primera: 2ª posición, con 18 triunfos, 8 empates y 6 derrotas.
Balance general: entre todas las competiciones nacionales e internacionales, Boca disputó 44 partidos en 2025, de los cuales ganó 22, empató 10 y perdió 12.
