El 19 de marzo es una fecha histórica en la República Dominicana por lo que significó durante la lucha independendista del país. 169 años más tarde, fue la misma fecha en que los dominicanos se unieron nuevamente por una causa en común, el juego final del Clásico Mundial de Béisbol de 2013
“Aquí no hay nadie sentado en el AT&T Park”, se escuchaba decir al narrador de ESPN, Ernesto Jerez, en prácticamente todas las radios y televisiones de la República Dominicana, previo al último lanzamiento del cerrador Fernando Rodney en el Clásico Mundial de Béisbol del 2013, durante el partido de la final entre Puerto Rico y los dominicanos.
En cuenta de dos bolas y dos strikes, con dos outs, Fernando Rodney se encontraba trabajando de frente a Luis “Wicho” Figueroa. El cerrador dominicano hizo su lanzamiento, el bateador abanicó y por todo un país se escuchó a Jerez gritar: “¡Swing y abanica! ¡Termina el partido! ¡Victoria para República Dominicana, es el campeón del Clásico Mundial de Béisbol!”, mientras que al mismo tiempo toda la República Dominicana estalló en euforia al coronarse como el máximo campeón del mundo en el deporte que es parte de su ADN. Había terminado el reinado de Japón en el Clásico Mundial de Béisbol, los nuevos campeones eran los dominicanos.
Si le preguntan a cualquier dominicano dónde estaba el 19 de marzo del 2013, es probable que recuerde con lujo de detalles qué estaba haciendo durante el partido entre República Dominicana y Puerto Rico para definir al campeón del Clásico Mundial de ese año. Luego de haber fallado en las dos ediciones anteriores, este torneo era de cuestión de orgullo patrio. Por coincidencias de la vida, el 19 de marzo marca el aniversario de una de las batallas más importantes por mantener la independencia del pueblo dominicano, por lo que no había una mejor fecha para que el país se volviera a unir bajo su bandera, apoyando una causa común.
El juego de béisbol más importante de la historia de la República Dominicana paralizó a todo el país, desde tempranas horas se escuchaba a las personas organizar todo para ver el partido. Desde oficinas hasta trabajadores en la calle, la conversación era una “¿dónde veremos el juego esta noche?”. También, como una de esas consecuencias graciosas de la vida, dicha final se jugaría en contra del mayor rival deportivo histórico del país, Puerto Rico, contra quien la República Dominicana ha vivido algunos de los momentos más importantes, para bien y para mal; había mucho en juego durante el 19 de marzo del 2013, el país estaba paralizado y expectante desde tempranas horas.
La victoria (invicta) en el Clásico Mundial de Béisbol del 2013 fue uno de los momentos de mayor orgullo a nivel deportivo de la República Dominicana, quizás el de más. Sin duda alguna, el torneo se convirtió en el más esperado por los dominicanos, inclusive más que el de béisbol invernal, por lo que fue un duro golpe anímico su cancelación para el 2021 debido al COVID-19. Sin embargo, no queda duda de que ese 19 de marzo del 2013 fue el día que detuvo a República Dominicana.
