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La Chica Del Banquillo: El Club de los 40

ESPN

Ganar les va en la sangre. Una sangre que delata a las dinastías que tienen un solo apellido, el de inmortales.

Cuando Tom Brady llegó el domingo al Raymond James Stadium, vistiendo vaqueros y tenis claros, una camiseta negra y una chamarra beige, lo hizo con la actitud del que se sabe leyenda. Diez Super Bowl lo amparaban bajo ese manto de eternidad que, a su momento, le dará el retiro. Una palabra común en sus conferencias de prensa. A sus 43 años se ha ganado el derecho de no pronunciarla todavía. Mucho que decir para alguien que el próximo 3 de agosto cumplirá 44. Pero si algo demostró Tom es que la edad es otra de las estadísticas que engrandecen al mito.

Sino que le pregunten a Roger Federer, el jugador con ADN de tenista. Supongo que tiene en común con Tom, no solo celebrar sus cumpleaños en el mismo mes de agosto, sino tener unos genes ganadores. Ganar les va en la sangre. Una sangre que delata a las dinastías que tienen un solo apellido. El de inmortales. Que no se alteran con el paso del tiempo. Roger, por ejemplo, cumplirá 40 el 8 de agosto, unos días después de su amigo Tom.

Hace unos días Cristiano Ronaldo llegó a sus 36. En la mejor forma física posible. Sin ir muy lejos, en el pasado Mundial de Rusia 2018 tenía menos peso y más músculo, comparado con el de Brasil 2014. Absurdo. Un término que calza a la perfección para calificar a estas estrellas que caminan bajo un halo inhumano. El del Súper Atleta.

Rafa Nadal, quien ha luchado a lo largo de su carrera con múltiples lesiones, me dijo alguna vez que agradecía cada juego que podía disputar. Aquella confesión me la hizo durante una conversación personal en la previa a los Olímpicos de Rio 2016, torneo durante el cual me concedió una entrevista. No hay que ser muy brillante para entender el trasfondo de la revelación: no sabe si sus rodillas, las más afectadas por su estilo explosivo, aguantarían hasta los 40, como si lo han hecho las de Federer.

En diciembre LeBron James cumplirá 37. Una vez que Brady levantó su séptimo Vince Lombardi, El Rey declaró que el mejor quaterback de Todos los Tiempos, lo llamó Goat, había removido la fecha de caducidad de las carreras de todos los atletas. Modificando los estatutos que indican que el talento a veces no es suficiente para contrarrestar los efectos del tiempo sobre el cuerpo. Lo natural, lo humano, parece no afectar a quienes están hechos de otra cosa más que huesos y músculos. De una sangre ganadora y una mentalidad tan bestial, que cambian los límites que hasta ahora había tenido el retiro de los jugadores profesionales. Están hechos de una enorme disciplina. Del reto de redefinir lo establecido. Porque hoy son siete anillos… pero mejor suenan ocho.